Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Machado

¿EN QUÉ CONSISTE EL CUIDADO PERSONAL?

A lo largo de la vida repetimos, no una sino muchas, muchas veces, frases del tipo: “esto no puede ser, he de pensar más en mí”;  “el tiempo pasa y no me entero, siempre hay alguien a quien prestarle atención”; “las preocupaciones del trabajo, de la familia, de algún que otro amigo, no me dejan tiempo”…. Y otras muchas más que tienen en común un único denominador: el olvido de tu propia persona.

¿Te reconoces en estas frases?

No importa si son otras. Lo verdaderamente crucial es qué te dices a continuación. ¿Se trata de una queja tras la que sigues haciendo lo mismo?

Es posible que esto ocurra porque detrás de esa expresión desesperada, resignada o sencillamente quejosa, haya todo un párrafo que empiece por “¿y qué voy a hacer? ahora es imposible hacer otra cosa: los niños, el trabajo, … tienen prioridad, no me queda otra posibilidad”.

¿Quieres ponerle fin a tanta invasión de los demás pero no sabes cómo?

Si deseas un cambio, quizá deberías empezar por ser consciente de cuáles son tus protestas y , por supuesto, qué haces y qué te dices a continuación. Aquí tienes una pequeña tabla en la que puedes anotar tus propias frases y tus respuestas a las mismas, tanto en el sentido verbal (lo que te dices) como en el sentido de actuación (lo que haces a continuación).

Tabla 1.- Frases habituales, manera en la que son expresadas (resignada, desesperada, cansada, etc.), respuesta verbal, respuesta de actuación.

tabla1

Los motivos de ese Click son muy variados, depende de cada uno. Unas veces ocurre cuando los hijos ya están fuera de casa, o por la edad ya no requieren tanta dedicación. Otras veces, es por un acontecimiento cercano que nos impacta, nos desestabiliza y nos hace mirar la vida de otra manera. Y otras más porque los años cumplidos nos hacen darnos cuenta de que la vida no es eterna, que pasa muy rápido y que en unos años más será muy difícil poder cuidarse en toda su amplitud.¿Sabes cuándo vendrá el cambio? Cuando haya un Click en tu cabeza. Una especie de “basta” que no son palabras, sino un relámpago interior, un destello de milisegundos que te invade y es seguido de un “quiero cambiar mi vida” .

¿Ha llegado ese Click a tu vida? ¿Cómo ha sido? ¿A qué crees que se ha debido?

Es importante responder a estas preguntas porque a veces el Click surge de forma equivocada o por motivos efímeros o puntuales. Y tal como aparece, se disuelve en la nada.

Tabla 2.:

tabla2
Sólo si el Click surge tras una reflexión en profundidad y se mantiene en tu mente de forma prolongada, puede considerarse que “tu momento ha llegado”. Si es consecuencia de un acontecimiento de indignación, de rabia, de tristeza, de miedo o de rebeldía, por motivos concretos de un día o de unos minutos, lo suficientemente intensos para generarte todos esos estados de ánimo de un día o esas emociones de segundos, todo lo más minutos, se difuminará en cuanto la calma regrese y todo vuelva a ser como siempre.

Un cambio hacia el cuidado personal requiere dedicarle tiempo, meditarlo lentamente, con firmeza y con una decisión que no es consecuencia de reacciones puntuales de hartura o enfado.

¿Has llegado a ese punto? ¿A dónde te han llevado esas reflexiones?

tabla3

¿Quieres rellenar las tablas 1 y 2? Estupendo, en breve seguiremos con este tema.